Blas Rivera lleva algunos años en el negocio, ¿Cuántos?: nadie lo sabe. Algunos pensamos que es un ser sobrenatural, un delirio, un genio. Lo es, sin duda. Solo que hay algunos a los que no les da la gana darse por enterados, será porque no le han escuchado; de otro modo, no se entiende.
Blas es saxofonista y tanguero, pianista y jazzista, Piazzolla y Jobim, Córdoba, Argentina, y todo lo que queda a su alrededor: el mundo, o sea. Blas lo reúne todo para llegarse a sí mismo, que es el destino final de su música. Con esto, que Rivera es él y nadie más. Emoción, pasión y una sonrisa perdida en el camino.
Sale a escena Blas y nos cuenta de cuando, siendo niño, tocaba “Caminito” para las visitas, solo que él odiaba “Caminito”, y a las visitas. Y, así como eso, nos habla de sus progenitores llegados de ultramar a la Argentina para no volver, y de su estancia de estudiante de música en los Estados Unidos, y, más luego, en Madrid, ya como profesor titulado, y de Rio de Janeiro, donde reside. Ahí, subido a la tarima, nos mira con esa forma de mirar transversal tan suya, y nos habla de sus cosas, y de otras muchas, porque Blas tiene mucha vida que contar y que tocar, y de ahí viene todo. Y es así, que su música está transitada por cuanto ha vivido, su geografía humana y personal, o musical, su todo.

“Jaque mate” es su último proyecto/disco/cosa, de una belleza triste y hermosa, doblemente hermosa, por lo que se escucha y por lo que no, lo que se dice y lo que queda tras de la celosía, entre tinieblas. Con ello, que estas canciones que componen el último proyecto/disco/cosa de Blas Rivera, se le meten a uno por donde suelen meterse estas cosas.

Quede claro: Blas Rivera es equivalente, únicamente, a sí mismo. Rechace imitaciones.
Chema García Martínez

El País, Madrid.


Rodolfo Walsh, periodista y escritor, acribillado a tiros en plena calle al día siguiente del primer aniversario del golpe militar, en Buenos Aires.
Juan Gelman, poeta, exiliado en México. Sus 2 hijos desaparecieron durante la dictadura en Argentina.
Osvaldo Bayer, historiador, escritor y periodista. Exiliado en Alemania durante la dictadura militar en Argentina.
Arturo Jauretche, pensador, escritor y político. Exiliado en Montevideo durante el gobierno del general Pedro Eugenio Aramburu.
Manuel Scorza, escritor y poeta peruano. Doblemente exiliado en Chile, Brasil y, finalmente, París.

JAQUE MATE

Los mataron a todos, o casi todos. Después, me tocó a mí… ¡jaque mate!

¿Y ahora?… Y ahora, ¿qué hacemos? Aguantamos.

Nos metemos por cualquier lado, por donde se pueda, por las rendijas.

Eso es Jaque mate, un disco hecho a las trompadas, con poco, con casi nada. Un tango improlijo, a borbotones, para seguir existiendo, tango con lo que tengo.
Evocamos a Rodolfo Walsh, Juan Gelman, Osvaldo Bayer, Arturo Jauretche y Manuel Scorza. Miento: fueron ellos quienes me atravesaron a mí. Yo solo intenté escucharlos, mantener viva esta memoria sudaca.

Blas Rivera

El saxofonista, pianista, compositor y arreglador nació en Córdoba, Argentina. Creció sobre la influencia del rock y la música clásica y se apasionó por el Jazz.
En los EUA estudió jazz, música para cine y música étnica en el Berklee College of Music y en el New England Coservatory.
Vivió durante 15 años en Brasil, después en España y ahora de retorno en Brasil. Sus orígenes son una mezcla de franceses, italianos y españoles.
Llevó su tango-jazz por todo el continente americano, Nueva Zelanda, Indonesia y toda Europa.
En 1991 fue reconocido como “músico revelación” en el Festival de Jazz de Montreux. Janeiro, Buenos Aires, Córdoba, Madrid y Paris.
Sus precentaciones varían desde SOLO (saxo tenor y piano), DUET, TRIO, QUARTETO DE CUERDAS, ORQUESTA y otras formaciones.
Este año también presentó su trabajo “Tango, romance y eternidad”con un quarteto de cuerdas acompañando antiguas películas mudas.
También acompaña sus giras con seminarios no solo para instrumentistas y compositores, sino también para bailarines y coreógrafos.
Acaba de llegar del Festival de Jazz de la Habana y de su gira europea con el Blas Rivera Quartet.
Ha compartido escenario con Fernando Suarez Paz, Pablo Ziegler (ambos del Quinteto de Astor Piazzolla) Paulo Moura, Marcos Suzano y Yamandú Costa entre otros.

PRENSA

“La música de Rivera recoge del jazz y del tango su esencia y consigue no ser reconocida ni por los jazzistas ni por los tangueros. Es la música del sin patria, la del eterno desplazado, esa «ensalada bastarda» que no busca otra cosa que existir por sí misma”.

Chema García Martínez

“Compositor, arreglador y saxofonista, Blas Rivera es considerado uno de los legítimos representantes de la generación de músicos latinoamericanos que, influenciados por la cultura norteamericana, dieron una vuelta al mundo para recrear sus viejas tradiciones populares”.

Estado de Minas

“Su calidad de jazz es impar y renovadora. El jazz que Blas Rivera toca es una perspectiva nueva que homenajea las tradiciones brasileñas por sumar muchos toques innovadores que lo colocan en una categoría propia”.

Richard Dunscomb, Coordenador Norte Americano do Festival de Jazz de Montreux

“Con el saxo tenor del lider en el papel del bandoneón, el Quinteto de Blas Rivera inyecta jazz y erudición en el viejo tango de garra, siguiendo la sintaxis inaugurada por Astor Piazzolla. Confesado discípulo del Maestro, Blas trata con rigor armónico sus composiciones (Contramano, Just in case) y desconstruye con método un clásico(El día que me quieras),”

Tárik de Souza, Jornal do Brasil

“Su Selmer Mark 6 suena a gloria y a otros tiempos, los de los grandes tenores rapsódicos de la historia, Dexter Gordon o el primer Gato Barbieri.(…) Blas solo(Uno) o acompañado por el bandoneón o el violín, imposible imaginar nada mas hermoso.

J.M.García Martinez, EL PAIS, sabado 18 de junio/2005

“Comparable a la música de cámara en su nivel intimista, la partitura exige alta calidadtécnica y la sensibilidad se exprime en una ejecución perfecta”.

J.L.W.Dernieres Nouvelles Dálace, domingo 7/4/03

“Finalmente Gerry Mulligan tiene un sucesor venerable.”

Süddeutsche Zeitung

“El tango lo envuelve como su propia respiración”

Frankfurter Allgemeine Zeitung

“Su música refleja el romantisismo nostálgico de su patria impregnado por el vigor de los tiempos modernos, de la pulsación excitante que hierve en el alma del pueblo argentino, siempre arrebatado por la emoción y el orgullo de sus tradiciones. El Quinteto de Blas Rivera está pronto para tocar en cualquier escenario del mundo, sea en el Carnegie Hall, en la Pleyel, en el Teatro Coliseo o en el Festival de Montreux.”

Domingos Rafaelli, O Globo